Es algo que acostumbran a preparar todos los medios escritos con antelación: la esquela de un personaje destacado del que se sabe que la salud no le acompaña. Así si le da por morir un domingo poco propicio o en época de vacaciones, su memoria no queda emborronada por la escasa pericia del becario de turno.
Es el caso de Steve Jobs, el co-fundador de Apple de quien se sabe que padece una enfermedad que sin duda es tan grave, que el canal de noticias financiero Bloomberg decidió anicipar su muerte y ”morirle” el pasado 27 de agosto.
Ahora se sabe que se debió a un error humano, así lo justifica la brevísima nota de rectificación -50 palabras- publicada por el medio. Pero ¿y si la noticia se hubiese dado por buena?
Si sumamos la credibilidad de Bloomberg en el ámbito financiero con la tendencia actual a contrastar poco -por no decir nada- las informaciones… lo raro es que no haya estallado la bolsa por los aires y algún que otro corazón. Y, con ello, más esquelas que redactar.
Todos los detalles en la captura de la esquela de Bloomberg
Actualización 03/10/2008: Parece que hay prisa por hacer morir a Jobs y de nuevo nos encontramos con desmentidos de su muerte, en este caso ocasionada por un paro cardíaco.